El pollo es uno de los alimentos más populares y consumidos del mundo. Es una de las carnes más utilizadas para las dietas de los más pequeños, para perder peso o para los deportistas. Además se puede cocinar de muchas maneras como frito, empanado, en sopa, en ensalada, al horno, plancha, guisado o relleno.

Por todo eso es por lo que se trata de un plato que preparándolo de muchas maneras pueden disfrutarlo tanto los más pequeños como el resto de la familia.

Por lo general, no hay inconveniente en ingerir dos o tres veces carne de ave a la semana. Otro importante «punto fuerte» de la carne de ave es su bajo contenido en colágeno, que facilita si digestibilidad, por lo que es especialmente bien tolerada por las personas mayores y por quienes padecen problemas gastrointestinales de cualquier tipo.

Valor Nutricional:

Calorías: 197,0 g

Proteínas: 29,8 g

Carbohidratos: 0,0 g

Grasa: 7,8 g

Y, cómo no, otra de las ventajas de este tipo de carne es su moderado coste, si lo comparamos con otros alimentos cárnicos.

Estos son los beneficios de consumir pollo:

Contenido escaso de grasa

El pollo es una de las carnes con menos grasa del mercado. Contiene un contenido que oscila el tres y el cuatro por ciento según la pieza. Si además retiramos la piel, podemos hacer que descienda todavía más esa grasa convirtiéndose en un alimento rico en proteínas y prácticamente sin grasa.

Además. la grasa del pollo es distinta en su composición a la de otras carnes puesto que cuenta con una reducida cantidad de grasa saturada y un porcentaje destacado de grasa monoinsaturada y poliinsaturada, más saludables estas últimas desde el punto de vista cardiovascular.

Moderado aporte calórico

Un dato: 100 gramos de muslo de pollo aportan tan solo unas 110 kilocalorías, cifra que se eleva solamente a 120 kcal en la pechuga. Si comparamos con las 255 kcal contenidas en 100 gramos de lomo de ternera de añojo o con las 250 de los 100 gramos de chuletas de cordero, nos daremos cuenta de que el pollo es ideal para moderar nuestra alimentación en cuanto a calorías.

Fuente de vitaminas y minerales

La carne de pollo aporta vitaminas del grupo B como son la tiamina (B1), la riboflavina (B2), la piridoxina (B6), la niacina y el ácido fólico. Todas estas sustancias son necesarias para el correcto funcionamiento del metabolismo energético y para la utilización de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas.

Los minerales también están presentes en su composición, pudiendo encontrar cantidades apreciables de fósforo, potasio, magnesio, hierro, zinc y selenio.